Esto es opcional, pero remoja el pollo en una solución de agua y vinagre poniendo el pollo en un bowl con agua fría que lo cubra completo y agregando como 1/3 taza de vinagre. Enjuaga el pollo por todas partes y déjalo en la solución por 20 minutos.
Mientras tanto, haz la marinada batiendo aceite de oliva, melaza de granada, jugo de granada, miel, balsámico, limón, ajo y semillas de granada. Prueba la marinada y ajusta a tu gusto.
Sácalo de la solución y seca bien la parte de afuera. Sazona generosamente con sal y pimienta el interior del pollo. Rellena la cavidad con ajo, yo usé una cabeza entera de ajo, luego agrega cubitos de mantequilla debajo de la piel del pollo (por el área de la pechuga) y amarra las patas con hilo de cocina.
Vierte la marinada sobre el pollo, ya sea en un bowl, un recipiente de vidrio o una bolsa plástica resellable. Esparce la marinada para que todo el pollo quede bien cubierto y deja reposar por lo menos 30 minutos y hasta toda la noche en la nevera.
Para cocinar, precalienta el horno a 425 y coloca el pollo en una bandeja para asar, luego vierte la marinada sobre la carne. La marinada debe cubrir generosamente el fondo de la bandeja.
Asa el pollo de 1 hora a 1 hora y 30 minutos, o hasta que los jugos salgan claros cuando cortes entre la pierna y el muslo, asegurándote de bañar el pollo con sus jugos dos o tres veces mientras está en el horno.