¾ taza de leche tibia (110 grados F). Si tengo heavy cream, uso eso.
3 tazas de harina orgánica para pan (yo usé King Arthur Flour)
2 ¼ cucharaditas de levadura seca activa
¼ taza de azúcar granulada + 1 cdta
1 huevo más 1 yema, a temperatura ambiente
¼ taza de mantequilla sin sal, derretida
3/4 cucharadita de sal marina
2 cdta de extracto de vainilla
2 cdta de espresso en polvo (opcional)
Preparación
1/2 taza de mantequilla sin sal derretida
1 taza de azúcar morena
2 cda de espresso en polvo
3 cda de canela molida
8 oz de Mascarpone
4 cucharadas de mantequilla sin sal, suavizada
1/3 taza de miel + 2 cda
½ cucharadita de extracto de vainilla
Añade la leche tibia al bowl de una batidora eléctrica y espolvorea la levadura y 1 cdta de azúcar por encima, luego mézclalo. Sabrás que la levadura se activó si empieza a hacer espuma después de unos minutos. Si no, empieza de nuevo; tu leche estaba demasiado caliente o demasiado fría.
Cuando la levadura esté activada, usando el gancho de masa, prende la batidora a velocidad baja y añade el azúcar, huevo, yema, sal, vainilla, espresso (si lo usas) y mantequilla. Mezcla hasta que todo esté bien combinado y luego añade la harina.
Cuando la harina empiece a incorporarse a la masa, sube la velocidad a media. Amasa por 8 min y añade más harina según sea necesario (empieza con 1 cda) para que la masa se despegue de los lados del bowl. La masa debe quedar un poquito pegajosa, pero todavía bien suave y flexible. Apenas no debe pegarse al bowl. Si añades demasiada harina y la masa se pone dura, tus rollos también quedarán un poco duros. A mí me gusta decir que puedes sentir un rollo suave con solo tocar la masa.
Transfiere la bola a un bowl bien engrasado, cubre con plástico y una toalla tibia. Deja que la masa suba por 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Después de que la masa haya duplicado su tamaño, pásala a una superficie bien enharinada y estírala en un rectángulo de 12x18 pulgadas.
En un bowl pequeño, combina el azúcar morena, la canela y el espresso en polvo. Unta la mantequilla derretida sobre la masa. Espolvorea la mezcla de canela encima de la mantequilla derretida. Enrolla bien apretado a lo largo para tener un rollo largo. Usa hilo dental sin sabor o un cuchillo afilado para cortar la masa en 12-15 rebanadas.
Forra una bandeja para hornear con papel parchment y coloca los rollos encima. Cubre y deja subir de 30 a 45 minutos.
Precalienta el horno a 350 grados. Hornea los rollos de canela por 20 minutos o hasta que estén apenas doraditos. Quieres dejarlos un poquito menos horneados para que se mantengan suaves en el centro. Déjalos enfriar 5 minutos antes de ponerles el frosting.
Mientras los rollos de canela se hornean, haz el icing usando una batidora de mano para batir juntos el mascarpone y la mantequilla en un bowl hasta que estén livianos y esponjosos. Añade la miel y el extracto de vainilla. Cubre los rollos de canela con el glaseado mientras todavía estén tibios.