Muslos de pollo (también puedes usar pechuga), yo usé 6 muslos
Queso Gruyère rallado, suficiente para rellenar el pollo
hojitas de tomillo fresco
salvia fresca
sal y pimienta
cebolla dulce, cortada finita (yo usé 1)
dientes de ajo, enteros o en rodajas
salvia fresca, picada y entera
melocotones, en rodajas
vino blanco
aceite de oliva
mantequilla
Preparación
Precalienta el horno a 400 grados F y prepara una bandeja con papel parchment. También puedes usar un sartén de hierro.
Pica el tomillo y la salvia, ponlos en un bowl y sazona ligerito con sal y pimienta. Mezcla con el queso rallado.
Afloja la piel de los muslos para poder rellenar debajo con la mezcla de gruyere. Sazona el pollo con sal, pimienta y aceite de oliva.
Derrite juntos el aceite de oliva y la mantequilla en un sartén mediano a fuego medio. Agrega la cebolla y sazona ligerito con sal y pimienta. Cocina unos 5 minutos, moviendo con frecuencia. Cuando la cebolla empiece a ablandarse, agrega como 1/2 taza de vino blanco y los dientes de ajo. Sigue cocinando hasta que la cebolla caramelice y coja un color dorado profundo, como 10 a 15 min.
Cuando la cebolla esté lista, acomódala en la bandeja o sartén de hierro, agrega los melocotones en rodajas, hojas de salvia y dientes de ajo (no es obligatorio, pero yo amo el ajo). Acomoda el pollo alrededor y pon pedacitos de mantequilla encima (yo usé como 1/2 cda de mantequilla por cada pieza).
Lleva al horno y asa por unos 30 minutos o hasta que el pollo esté bien cocido.
Sirve con las papas que prefieras o arroz salvaje (como hice yo).