Albahaca fresca, como 6 a 8 hojas (mientras más grandes, mejor)
9 rebanadas de prosciutto
2 1/2 tazas de pan rallado, panko o sourdough
3 cdas de tomillo fresco, picado
3 cdas de romero fresco, picado
Ralladura y jugo de 1 limón
5 a 6 dientes de ajo, rallados, o ajo en polvo
3 shallots, cortados a la mitad
Sal y pimienta
3 huevos batidos
Ralladura de 1 limón
Aceite de oliva
Preparación
Precalienta el horno a 400 grados F.
Agrega las hierbas picadas al pan rallado junto con la ralladura de limón. Sazona con sal y pimienta.
Unta el pollo con ajo fresco (o ajo en polvo), jugo de limón y sazona con sal y pimienta. Trabajando una pieza a la vez, coloca 3 hojas de albahaca encima de cada pechuga. Envuelve 2 a 3 rebanadas de prosciutto alrededor de cada pollo para asegurar la albahaca. Pasa ambos lados del pollo por el huevo y luego por el panko, presionando suavemente para que se pegue. Coloca el pollo en un plato. Yo hice doble empanizado, pero no tienes que hacerlo, a mí me gusta mucho empanizado.
Calienta unas cdas de aceite en una sartén grande a fuego medio alto. Cuando el aceite brille, agrega el pollo y cocina hasta que la parte de abajo esté dorada, unos 3 a 4 minutos. Con cuidado, voltea el pollo y cocina hasta dorar el otro lado, unos 3 a 4 minutos. Pásalo a una rejilla, pero con cuidado de no dañar el empanizado. Toma los shallots con el lado cortado hacia abajo y agrégalos a la sartén. Cocina unos 2 a 3 minutos hasta dorar. Devuelve el pollo a la sartén y llévalo al horno para terminar de cocinar, unos 3 a 5 minutos (dependiendo de qué tan grande sea la pechuga).
Sirve el pollo caliente y termina con albahaca, más prosciutto y hojuelas de sal marina.