Precalienta el horno a 350 grados F. Forra un molde cuadrado de 8x8 pulgadas con papel parchment.
En un bowl mediano, mezcla las blackberries con extracto de vainilla.
Coloca 1 hoja de masa phyllo sobre una superficie limpia, barniza con mantequilla derretida y espolvorea. Coloca otra hoja de phyllo encima y barniza con mantequilla. Acomoda los blueberries a lo largo de un extremo de la masa.
Enrolla los blueberries para encerrarlos en la masa (debe quedarte una soga larga). Ahora enrolla esa masa como un cinnamon roll y colócala en el molde preparado. Repite con el resto de la masa y las berries hasta tener 6 rollos.
Barniza la parte de arriba de los rollos con la mantequilla restante. Lleva al horno y hornea 20-25 minutos, hasta que estén dorados.
Bate los huevos, leche, crema, vainilla, ralladura de naranja, canela y azúcar granulada en un bowl grande hasta combinar. Vierte el custard sobre la masa y hornea hasta que cuaje, 20-30 minutos.
Sirve el pie tibio o a temperatura ambiente, con un chorrito de miel o azúcar en polvo.