1 masa de pizza, usé esta receta pero usa la masa de pizza que más te guste.
Queso Gruyere, rallado
Pecorino Romano, rallado
Preparación
Precalienta el horno a 450 grados F. Engrasa una bandeja grande con aceite de oliva.
Derrite la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Agrega las cebollas y cocina por unos 5 minutos, hasta que estén suaves. Agrega la mitad del vino y sazona con sal y pimienta. Sigue cocinando por unos 6 minutos más, luego agrega el resto del vino, las hierbas, los hongos, el ajo y el vinagre balsámico. Cocina hasta que las cebollas estén doradas y caramelizadas. Reserva y deja enfriar.
Estira la masa hasta que quede fina y colócala en la bandeja.
Rocía la masa con aceite de oliva. Agrega el kale y Gruyere, luego pon la mezcla de cebolla y hongos sobre el queso. Termina con más Gruyere y Romano.
Lleva al horno y hornea por 15 minutos o hasta que la corteza esté dorada y el queso se haya derretido.
Termina la pizza con pimienta, hojuelas de chile rojo y más hierbas picadas si quieres.