1 masa de pizza, yo usé esta receta, pero por favor usa la masa de pizza que prefieras.
Tomillo fresco, albahaca o romero para servir
Preparación
Haz la salsa vodka.
Cuando estés lista para hornear, precalienta el horno a 400 grados F. Engrasa una bandeja para hornear con aceite de oliva.
Corta el pimiento y corta la parte de arriba del ajo, asegurándote de que se mantenga intacto. Rocía el ajo y el pimiento con aceite de oliva y envuelve el ajo en papel aluminio. Lleva al horno y hornea hasta que los pimientos tengan un poquito de quemadito y el ajo esté asado, puede tomar unos 20 minutos. Retira del horno cuando estén listos y saca todos los dientes de ajo, puedes usar un cuchillo de mantequilla para sacarlos.
Mientras los vegetales se asan, prepara el pollo sazonando la pechuga con sal, pimienta y hojuelas de chile rojo. Séllala por ambos lados hasta que esté dorada, pero no la cocines completamente, vas a terminar de cocinar el pollo en el horno mientras la pizza se hornea, así que evita cocinarlo del todo en este paso. Corta la pechuga como te guste y déjala a un lado.
Precalienta el horno a 500. Estira la masa hasta el tamaño que prefieras y ponla en la bandeja para hornear.
Rocía la parte de arriba de la masa con un poco de aceite de oliva, pon la salsa vodka por encima con una cuchara y luego agrega el kale, pollo, ajo asado, pimiento asado, mozzarella fresca, pecorino romano y parmigiano reggiano.
Lleva al horno y hornea por 15 minutos o hasta que la corteza esté dorada y el queso se haya derretido.
Termina la pizza con pimienta, hojuelas de chile rojo y más hierbas picadas, si quieres.