Scallops de tu preferencia, yo usé Bay, bien secos con papel
1 paquete de spaghetti
Sal y pimienta
Pancetta en cubitos (opcional)
1 cda (o más) de hojuelas de pimiento rojo
6 a 8 dientes de ajo, en rodajas finas
1 shallot, en rodajas finas
Aceite de oliva
1/4 taza de mantequilla
1 ramita de romero, picada
3/4 a 1 taza de vino blanco seco
Crema espesa, como 1/3 taza
Parmigiano reggiano, rallado, yo usé como 1 taza
Preparación
Sazona los scallops por ambos lados con sal y pimienta. Escoge un sartén lo suficientemente grande para acomodarlos en una sola capa sin amontonarlos ni que se toquen. Cocina en tandas si hace falta. Calienta el aceite a fuego alto hasta que casi humee. Agrega los scallops y deja que se doren bien por un lado antes de mover el sartén para voltearlos o girarlos con cuidado con una espátula para cocinar el segundo lado. Puede tomar 2 a 3 minutos por lado. Sácalos del sartén y cúbrelos con papel aluminio.
Pon a hervir una olla grande con agua salada. Cocina la pasta según las instrucciones del paquete, hasta que esté al dente. Justo antes de escurrir, reserva 1 taza del agua de cocción. Escurre la pasta.
Mientras tanto, devuelve el sartén al fuego medio y agrega la mantequilla, ajo en rodajas, pancetta, shallots, romero y hojuelas de pimiento rojo. Deja que los shallots, el ajo, la pancetta y las hojuelas se cocinen por unos 5 minutos.
Agrega el vino poco a poco y deja que reduzca a la mitad (unos 2 minutos). Luego incorpora la crema y el queso parmesan, deja que hierva e inmediatamente baja a un hervor suave. Asegúrate de no dejar de mover hasta que todo se una. Toma una cantidad PEQUEÑA de la salsa y viértela sobre los scallops.
Agrega la pasta a la salsa y asegúrate de que quede bien cubierta. Si hace falta, agrega agua de pasta para aligerar la salsa.
Reparte la pasta en bowls y termina con los scallops, albahaca y más parmesan.