1 1/2 libras de hongos mixtos, yo usé crimini y maitake, pero usa lo que tengas
1 paquete de pasta linguine
Sal y pimienta
1 cda (o más) de hojuelas de chile rojo
1 cabeza entera de ajo, asada
Aceite de oliva
1/4 taza de mantequilla
Hojas de tomillo fresco, como 3 cdas, y 2 ramitas de tomillo
1 ramita de romero, picada
1 taza de vino blanco barato
1/2 taza a 1 taza de caldo de hongos
Jugo de 1 limón
Ralladura de 1 limón
Queso burrata
8 onzas de mascarpone
1/4 taza de gruyere
1/2 taza de parmigiano reggiano
Preparación
Precalienta el horno a 400 y pon a hervir una olla grande con agua salada.
Para asar el ajo, corta la parte de arriba de la cabeza, úntala con aceite de oliva y envuélvela en papel aluminio. En un molde, combina los hongos, 1/4 taza de mantequilla, ramitas de tomillo y romero. Rocía con un poquito de aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Agrega también el ajo envuelto al molde. Lleva al horno y asa 25-35 minutos, moviendo a mitad de cocción, hasta que los hongos estén dorados y caramelizados y el ajo esté asado.
Saca el ajo del horno y retira los dientes asados. Pica el ajo con un poco de tomillo y calienta aceite de oliva en un sartén grande a fuego medio. Agrega el ajo, hojuelas de chile rojo, ralladura y jugo de limón, y cocina sin mover por 5 minutos o hasta que el ajo y la pimienta suelten aroma.
Mientras tanto, cocina la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
Agrega poco a poco el vino y el caldo de hongos. Después de un par de minutos, añade el mascarpone, gruyere y parmesano, y deja que hierva suavemente a fuego medio. Mezcla la pasta con la salsa y sazona con sal y pimienta. Cocina 3-5 minutos hasta que todo esté caliente.
Divide la pasta entre bowls, pon encima los hongos asados y rompe la burrata sobre cada bowl. Espolvorea más queso y pimienta, y agrega hojas frescas de albahaca.