1/2 a 3/4 taza de azúcar (dependiendo de qué tan dulce te guste)
2 cdtas de vainilla
Melocotones, 6 a 7 medianos, en rebanadas finas
1 cda de jarabe de lavanda, o sustituye con botones de lavanda
1 pinta de moras
1 cda de ralladura de limón
1 huevo, batido
Azúcar gruesa para espolvorear
Helado de vainilla, para servir (opcional)
Preparación
Prepara la masa de la galette y colócala en la nevera hasta que estés lista para usarla.
Combina el agua, vino, vainilla, jarabe de lavanda (o botones), ralladura de limón y azúcar en una olla profunda (donde quepan todos los melocotones) y mezcla hasta que el azúcar se disuelva. Deja que el jarabe hierva, luego baja el fuego para que hierva suave. Agrega todos los melocotones y asegúrate de que estén cubiertos por el líquido. Cocina suave por unos 10 minutos (hasta que se puedan pinchar fácilmente), luego agrega las moras al líquido también. Déjalas cocinar de 2 a 3 minutos, apaga el fuego y deja la fruta en el líquido mientras trabajas la masa.
En una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa hasta que tenga aproximadamente 1/4 pulgada de grosor. Coloca la galette en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, llévala a la nevera por 10 minutos y precalienta el horno a 400 grados F.
Saca la galette de la nevera y coloca la fruta en el centro, asegurándote de dejar suficiente borde para doblarla hacia adentro.
Barniza los bordes de la masa con huevo y lavanda (huevo batido con lavanda picada) y espolvorea con azúcar gruesa (o la azúcar que tengas). Lleva al horno y hornea la galette por 25 minutos o hasta que la masa esté dorada. Si los bordes se oscurecen mucho, asegúrate de rotarla en el horno a mitad del tiempo. Déjala enfriar en la bandeja hasta servir.
Si te sobra jarabe, échale un chorrito por encima a la galette antes de servir. Sirve tibia o a temperatura ambiente con tu helado favorito y ¡disfruta!