1 lata de 28 onzas de tomates asados al fuego, tienen que ser asados al fuego
Higos frescos, picados, alrededor de 4
Albahaca fresca (para la salsa y la pizza)
Tomillo fresco
Orégano dominicano,
Hojuelas de pimiento rojo
Paprika ahumada
Sal y pimienta
Azúcar morena, alrededor de 2 cdta
Preparación
Sigue las instrucciones de la masa de pizza y 3 horas antes de hornearla, ponla en una bandeja bien aceitada (asegúrate de cubrir toda la masa con aceite también). Cubre la bandeja con plástico y deja que suba a temperatura ambiente hasta que la masa se relaje y empiece a extenderse hacia los bordes, 2 a 2 1/2 horas. Retira con cuidado el plástico. Con las manos aceitadas y trabajando suave para mantener las burbujas de aire, empuja y estira la masa hacia las esquinas de la bandeja desde el centro, levantando cada esquina y estirándola más allá del borde. Debe encogerse hasta llenar justo la bandeja. Reserva 20 a 30 minutos mientras haces la salsa.
Para hacer la salsa: Calienta aceite de oliva en una olla grande a fuego medio hasta que brille. Agrega ajo, orégano, higos picados y hojuelas de pimiento rojo, y cocina moviendo hasta que se suavicen y huelan rico, como 1 minuto. Agrega los tomates cherry, la lata de tomates asados al fuego, la albahaca fresca y el tomillo. Cuando los tomates cherry empiecen a reventar, usa una batidora de inmersión en bajo para romperlos en pedacitos finos. Agrega el azúcar, deja que hierva suave y cocina unos 15 minutos para que los sabores se unan. Sazona con sal y pimienta al gusto. Reserva y deja enfriar un poquito.
Unos 30 minutos antes de que la pizza termine de levar y la salsa se haya enfriado, prende el horno a 500 grados y ajusta la rejilla a la segunda posición más baja.
Para Armar y Hornear: Esparce la mozzarella rallada uniformemente sobre la superficie de la pizza. Pon cucharadas de salsa encima del queso y extiéndela por la pizza (te va a sobrar salsa). Coloca las rodajas de mozzarella por toda la pizza, agrega albahaca picada y termina con Asiago y más mozzarella. Lleva al horno y hornea hasta que el queso se derrita y la parte de abajo esté dorada, unos 10-15 minutos. Los hornos de casa varían muchísimo, así que usa lo que ves y tu gusto para saber cuándo tienes el horneado perfecto.
Saca la pizza del horno y pasa con cuidado un cuchillo entre el borde de la pizza y el lado de la bandeja para que el queso no se pegue mientras se enfría. Deja que la pizza repose un poco y pásala con cuidado de la bandeja a una rejilla o tabla de cortar. Esto evita que la corteza se ponga aguada. Termina con albahaca fresca, romero picado y parmesano recién rallado.