Dientes de ajo, bien picaditos, como 6 o 7 (usa menos o más según tu gusto)
Aceite de oliva
1/2 taza de mantequilla
Hojas de tomillo fresco, como 3 cdas, y 2 ramitas de tomillo
1 taza de vino blanco barato
2 cdas de jugo de limón
Ralladura de 1 limón
Queso burrata
8 onzas de mascarpone
1/4 taza de pecorino romano
1/2 taza de parmigiano reggiano
Preparación
Precalienta el horno a 400 y pon a hervir una olla grande con agua salada. Cocina la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Escurre.
En un molde para hornear, combina los hongos, 1/4 taza de mantequilla, ramitas de tomillo, un chorrito de aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Lleva al horno y asa de 25 a 35 minutos, moviendo a mitad de cocción, hasta que los hongos estén dorados y caramelizados.
Mientras tanto, calienta aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agrega el ajo, hojuelas de chile rojo, ralladura y jugo de limón, y cocina sin mover por 5 minutos o hasta que el ajo y el chile suelten su aroma. Agrega el resto de la mantequilla y el tomillo.
Agrega el vino poco a poco y, después de un par de minutos, incorpora el mascarpone, pecorino y parmesano. Lleva a un hervor suave a fuego medio. Mezcla la pasta con la salsa y sazona con sal y pimienta. Cocina de 3 a 5 minutos hasta que todo esté caliente.
Divide la pasta en bowls, pon encima los hongos asados y rompe la burrata sobre cada bowl. Espolvorea más queso, pimienta y agrega hojas de albahaca fresca.